Ante toda circunstancia que vivamos en el día a día, siempre tenemos la oportunidad y la capacidad de elegir cómo respondemos ante ella.

Siempre estamos condicionados por nuestros ancestros, comportamientos heredados, por nuestros miedos o nuestros resentimientos hondamente enterrados.. Todo ello condiciona nuestra manera de responder ante la realidad y los acontecimientos del día a día: una mala contestación a alguien porque se comporta diferente a como esperamos, un arrebato de rabia e ira ante una situación que no esperábamos y nos pone frente a nuestras limitaciones y debilidades… Todos estos elementos, en lugar de jugar en nuestra contra, son flechas que apuntan hacia rincones de nuestro interior que han de ser sanados e iluminados con la luz de nuestra conciencia.

Siempre tenemos la oportunidad de, ante esas situaciones, seguir dejándonos llevar por la inercia de nuestros hábitos y conductas aprendidas, o bien ser conscientes de ello y tratar de hacer las cosas de una forma diferente. Reconocernos humanos e imperfectos nos ayudará a perdonarnos y a encarar esa situación de otra manera, viéndonos a nosotros mismos desde una óptica de comprensión y compasión, de ternura, permitiéndonos esto hacer el cambio que sintamos que hemos de hacer sin sentir culpa o dañarnos con autoexigencias, censurando nuestro hábito de sucumbir ante una situación que nos desafía.

A diario nos encontraremos con estos pequeños retos, desafíos que en muchas ocasiones nos sacarán de nuestro centro. Pero siempre tendremos la oportunidad de que la actitud correcta, impulsada por nuestra consciencia y capacidad de autoindagación, nos guíe hacia una respuesta más mesurada y equilibrada, un gesto más suave y menos violento, o una mirada más apreciativa y compasiva con la persona que tengamos delante. Nuestra actitud, resistiendo a la tempestad que provoque nuestro ego y personalidad tan condicionada, será la punta de la flecha que abrirá paso hacia la integración de nuestro carácter hasta ese momento, el cual será suavizado y moldeado para que seamos personas más equilibradas, íntegras y calmadas; y así poder darnos al mundo, a los demás y a nosotros mismos de la mejor forma posible.

Todo ello por y para nuestro bienestar. Todo ello por y para el bien de los demás.

Zambúllete en tu interior y descubre quién eres

Inspírate a través de las reflexiones del blog para entrar en tu interior y descubrir aquellas sombras que has de iluminar


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